[Debate] Las ofrendas en la iglesia: ¿Hipocresía?

Es esa charola o canasta que pasan cerca del final de la celebración para que la gente entregue dinero. ¿Si Dios es real, porque tienen que pasarla?
Si vieras estos versículos en la Biblia, verías que Dios dice ser extremadamente poderoso y dispuesto a responder cualquier oración: Mateo 7:7, Mateo 17:20, Mateo 21:21, Marcos
11:24, Juan 14:12-14, Mateo 18:19, Marcos 9:23 y Lucas 1:37.
Ahora, considera esto:
¿Por qué las iglesias tienen que mendigar por dinero de meros mortales si hay un ser, inmortal, todopoderoso quien pudiera proveerlos con cualquier cosa que pidieran?
¿Por qué es necesario haber convertido ese flujo de dinero en una parte esencial de la celebración?
¿Por qué no simplemente aceptar donaciones voluntarias y anónimas a una cuenta bancaria?
El hecho de que hayan convertido el proceso de donación monetaria en una parte de la celebración, es una muestra de que no confían en que las personas darían si esas donaciones se manejaran aparte y fueran anónimas. Al convertirlo en algo público y en un segmento específico de cada misa o celebración, están presionando socialmente y psicológicamente a las personas para que entreguen su dinero.
Además de la obvia presión psicológica religiosa proveniente de “si tanto te dá Dios, dale un poco a Él”, adjudicándole a Dios el hecho de que estés vivo, tu familia esté viva, tu familia tenga salud, tengas que comer, tengas trabajo, etc. Todas las cuales también tienen los ateos y todas las cuales son resultado de cosas que tú haz hecho por tí mismo, o simplemente se dan porque son la manera natural en que se den las cosas dadas las condiciones en que vives.
¿Cuál sería la diferencia si al final de la celebración dijeran: todos los que quieran donar algo de dinero, pueden hacerlo a la siguiente cuenta de banco? La diferencia sería en que el dinero que recibirían sería mucho menor al que reciben con su actual metodología, cuando exponen a la genteal juicio de la sociedad en la que están. Cuando todos pueden ver cuanto dinero entregas, estás abierto a juicios inconscientes sobre quién dió cuánto, y quién dió poco, y quién dió mucho.
Si es cierto que Dios responde oraciones, no tendrían más que pedirle a Dios que la gente donara (o mejor aún, que Dios mismo les diera dinero mágicamente como suelen ser los milagros), y la gente donaría de manera anónima y cuando pudiesen y quisieran. Pero se ha convertido ahora en un ritual, en el que las personas se sienten obligadas a dar “algo” independientemente de la situación económica por la que estén pasando, ya que se vería socialmente “mal”, si pasaran la canasta de ofrendas y no contribuyeran con algo de dinero.
La razón por la que pasan la canasta de ofrendas en las celebraciones es porque Dios Es Imaginario. Dios no provee ni para su propia iglesia porque Dios No Existe. Y por lo tanto hay que presionar a las personas a que lo hagan. Según la Biblia, las personas deberían entregar como mínimo el 10% de los ingresos que tienen, la esto se le conoce como el diezmo. Esto es como punto de partida, de ahí en delante, son libres de dar lo que gusten. Esto es obviamente ridículo, ya que muchas personas ganan justo lo necesario para sobrevivir y proveer de condiciones de salud y alimentación y educación básicas para su familia.

Usar la palabra de Dios como medio de presión para obtener dinero es injusto y dice mucho sobre la moral doble de la iglesia.
Lo más importante a considerar después de todo esto es, ¿Y para qué quieren el dinero? La iglesia funciona como cualquier empresa, parte del dinero se queda en el templo en donde fue recibido, pero un porcentaje de las utilidades tiene que ir a dar a las oficinas centrales. Suele decirse que ese dinero es para ayudar a las comunidades y las caridades que ayudan a la gente pobre, así como a misioneros (cuyo nombre debería ser reclutadores). Cómo representantes de una supuesta persona (Jesús) que supuestamente promovió la humildad (ellos dicen, no yo) y el desapego a los bienes materiales, pensarían que la iglesia y sus representantes serían ejemplos de todo esto.

Gigantescos templos, oro, joyas, vestimenta cara, automóviles, estadías en hoteles de lujo. Ser sacerdote o pastor o profeta o guía espiritual o lo que sea no es ser necesariamente humilde, con los contactos correctos puedes vivir una vida bastante despilfarrada y con mucho tiempo libre, llena de lujos y comodidades (y como es el caso de muchos: también mujeres o peor aún, niños). Pero son las mentes adormecidas de los seguidores quienes simplemente no cuestionan estos hechos y siguen entregando su dinero que tanto les costó ganarse, semana tras semana, para que instituciones que no pagan impuestos y sus representantes puedan usar ese dinero en lo que ellos consideren “mejor” (no la comunidad) sin ser cuestionados en lo más mínimo.















